El castillo Vogelod Cine de terror

Cine de terror, ciencia ficción, fantasía y literatura fantástica

Ghost Theater (Gekijô rei) 2015)

Sara Mizuki (Haruka Shimazaki) es una joven que busca trabajo como actriz. La agencia le encuentra una audición teatral. Cuando comienza en la obra, tiene problemas con Aoi (Riho Takada) que es la actriz principal. Esta ve en Sara una competidora. Hay una muñeca de tamaño humano que es pieza importante en la escenografía teatral. La muñeca parece real. Sara se da cuenta de que la muñeca está viva, y que es peligrosa.

Ghost Theater

Desde Japón, dirige Hideo Nakata esta elegante producción de terror ambientada en un teatro donde se prepara una obra medieval de corte europeo. Nakata sigue de plena actualidad. Superado el bache que significó la aventura americana, ha estado trabajando de manera continua desde Kaidan con una media de aproximadamente una película por año, además de trabajar en televisión y hacer incluso series de alguna de sus películas (ejemplo la miniserie de televisión que hizo sobre The complex) y con éxito, y seguramente con otros proyectos en mente. Actualmente prepara 'White Lillies' (2017) que según parece será un drama, habrá que verlo.

La dirección y la escenografía son excelentes, la historia está muy bien contada y hay momentos de acción sobrenatural muy logrados, con el protagonismo, claro está, de la muñeca de tamaño real, muy peligrosa. Se siguen los patrones del J-Horror y esa huella de autor que suele tener Nakata se difumina cuando vemos el horror convencional, que es lo que se busca y por otra parte lo que se pide en una producción semejante, cosas sobrenaturales.

Ghost Theater

En este caso el detalle importante está en la cabeza de la muñeca, no se explica muy bien, pero es el leit motiv de todo. Hay que tener en cuenta que las cuestiones paranormales surgen sin motivo aparente incluso en la realidad, y la explicación queda en intuiciones y teorías posiblemente "posibles" surgidas del lado terrenal en que estamos. No hay una certeza objetiva final del por qué todo ocurre, porque no es necesario, sino que se explica con el posible por qué. Entramos en la profesionalidad nipona de cómo contar lo sobrenatural de forma tan creíble y honesta tal como puede llegar a serlo el que una muñeca cobre vida. Tanto en Occidente como en Oriente el recurso ha sido utilizado tantas veces que creo innecesario mencionarlas (1). En esta ocasión el tratamiento es tan diferente, tan bonito es la palabra, una factura impecable, que todo parece nuevo y mejor.

Idea recurrente la figura del fabricante de muñecas que de ser humano mortal, se hace un Dios instrumental que así, de forma involuntaria, da origen a la vida, a su creación, que resulta ser una criatura maligna. El paso del más allá al de los vivos implica mucho más que lo que se nos muestra, y sobrecoge la idea del qué y del por qué puede surgir una maldad absoluta en el momento que una vez muertos, podamos volver a la vida. ¿Que hay más allá que nos cambia? ¿O qué es lo que viene con nosotros en nuestro retorno?

Ghost Theater

La música creada por el habitual con Hideo Nakata, el compositor Kenji Kawai, recuerda a veces a la de The complex, excelente produción de terror de Nakata, que también tenía la música de Kenji Kawai, el parecido es con ese canto de mujer que recuerda los momentos sobrenaturales que contemplábamos en aquella producción. El reparto muy bien, la protagonista, Haruka Shimazaki, es cantante pop en la vida real, pero en Japon es habitual ver cantantes que además son actrices, y muy buenas actrices, y Haruka Shimazaki lo hace muy bien, todo el reparto en general cumple (2).

Es importante ver la transformación de la joven insegura en una persona decidida y dispuesta a tomar las riendas de su futuro. Interesante también para ver, de pasada, como funciona una oficina de manager, y su filosofía de vida, muy curioso. En la película hay también varias frases que en este caso aluden a la posible forma de entender lo paranormal en Japón. No se, a mi la cabeza de la muñeca me recuerda a Daruma, la cabeza japonesa a la que se le pide deseos. En una de las escenas vemos algo extraño como un ritual con la cabeza como maestra de ceremonias. Quizás para la mente japonesa la relación entre ambos objetos sea, o no, más clara. Estoy convencido de que el reflejo de Daruma se puede intuir, de forma más o menos fugaz, en la idea de la cabeza que reposa en soledad. Si me equivoco al pensarlo, pues me equivoqué (3). Y por cierto, sí, Nakata sigue haciendo buenas películas, de veras. Duración aproximada: 100 minutos.

Ghost Theater Ghost Theater


Notas:

(1) Sin ir más lejos, la coreana 'The Doll Master' (2004) de Yong-ki Jeong.

(2) Hideo Nakata dirigió a otra cantante pop, Atsuko Maeda, en la mencionada 'The complex', y como suele ocurrir en Japón con las cantantes pop, Maeda se hizo actriz, desde muy joven, hizo 'The Suicide Song' (Densen uta, 2007) de Masato Harada, ejemplo insufrible de película pop dificil de aguantar, pero con el paso del tiempo se ha ido convirtiendo en una auténtica actriz, con peliculones de corte costumbrista como 'Kabukichô Love Hotel' (Sayonara kabukichô, 2014) de Ryuichi Hiroki, donde precisamente es una cantante pop que para ascender en su carrera tiene que hacer algo inevitable, con su protagonismo incurso en la coralidad de las personas que trabajan y acuden a ese hotel del amor, entre el reparto el brillante Shôta Sometani; o la sorprendente 'Initiation Love' (Inishiêshon rabu, 2015) de Yukihiko Tsutsumi donde es el alma de la película haciendo un excelente trabajo al lado de Shôta Matsuda. Kiyoshi Kurosawa, otro grande del terror, no le hizo arrestos y también la hizo protagonista de 'Seventh Code' (Sebunsu kôdo, 2013) una fantasía pop enmascarada como película de espías que en realidad muestra como hacerla sin caer en la ridiculez o la sensiblería tópica.

(3) En Occidente tampoco nos libraríamos de una semejanza semejante con alguna de nuestras tradiciones, en este caso le toca, cómo no, a la religión cristiana. Aunque más lejana en el tiempo, hace ha... los Templarios, según algunas fuentes, parece que adoraban, no una cruz, sino una cabeza que simbolizaba a Cristo. Por cosas como esa claramente se convirtieron, además de ser acreedores, en herejes para la Iglesia Católica, pero es otra historia. Tiendo a pensar que es verdad. La cabeza sin duda alguna no representaba a Satanás como muchos falsos eruditos quieren proclamar. Los Templarios eran, "simplemente", monjes guerreros al servicio de Jesucristo. Japón por otra parte nunca tuvo problemas con su shintoismo, que sigue tan vigente como el primer día.


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