Jack London, aventurero y escritor

El verdadero nombre de Jack London era el de John Griffith London. Nació en San Francisco en 1876 y murió el año 1916 de suicidio en su rancho de Glen Ellen en California. A partir de los 17 años llevó una vida aventurera, siendo marinero, vagabundo, buscador de oro en Alaska, cazador de focas, estudiante y corresponsal de guerra.

Jack London escribió novelas de diferentes géneros, logrando en 1903 su primer gran éxito con la novela La llamada de la selva. En ese mismo año escribió un libro de contenido político, El pueblo del abismo, acerca de las miserias sociales de la época. De 1904 es un reportaje sobre la guerra ruso-japonesa, a la que siguieron otras dos novelas de aventuras, El lobo de mar (1904) y Colmillo blanco (1906) seguramente su novela más conocida por sus adaptaciones al cine.

Jack London Jack London

Otras obras de Jack London que destacan son la futurista El talón de hierro (1907), La calle (1907), Martin Eden (1909) y John Barlweycorn (1913), de carácter autobiográfico, y una gran cantidad de cuentos en los que consigue las páginas más logradas. Su obra, de una enorme eficacia narrativa, refleja una ideología confusa en la que se codean el socialismo y el racismo. En 1913, sus novelas habían sido traducidas a once idiomas y London se había convertido en uno de los escritores más populares y mejor pagados. Incapaz de asumir su éxito, con su cuerpo y su mente minados por el alcohol se suicidió tres años más tarde.

La vida de Jack London fue como una de sus novelas. Muchas de sus novelas tienen caracter autobiográfico. Pero no se describe a sí mismo sino también quien hubiera querido ser. Gran parte de sus obras se publicaron en la prensa de EE.UU., al margen de su trabajo como reportero en la guerra ruso-japonesa. Sus mejores obras se desarrollan en dos zonas geográficas contrapuestas: en Alaska y los mares del sur. Su obra centrada en la fiebre del oro en Alaska obtuvo un éxito inmediato convirtiéndose en el escritor de moda.

Jack London

Jack London conocía esos ambientes que narraba de primera mano. No solo por afán de aventura sino también por la necesidad de supervivencia. Ser buscador de oro o buscador de perlas puede resultar ensoñador, pero esa visión épica y sublime de quienes no vivieron la experiencia contrasta con la visión amarga y salvaje de Jack London. La experiencia es dura cuando es necesaria para alimentarse. Su riqueza no le vino de encontrar oro ni perlas sino por contar lo que les ocurría a los que lo buscaban y no lo encontraban jamás.

Políticamente, los sentimientos de Jack London se decantaron desde muy joven por el naciente proletariado industrial y su lucha, pero intelectualmente participaba de premisas ideológicas ajenas al marxismo, cuando no contrapuestas. Era racista, pero ese racismo era común en su época y a veces ese racismo se traslada a su obra.

La fama le perjudicó, le resultaba incómodo su papel de triunfador en la vida. Sus matrimonios fracasaban, se minaba la salud con el alcohol que lo estaba enloqueciendo. Dilapidaba su fortuna y fracasaban sus sueños personales y colectivos. Su legado fue su obra literaria, abundantísima y con clásicos que se reeditan constantemente. En los relatos breves es donde se aprecia con más relieve la talla de escritor de Jack London. Las recopilaciones de los Mares del Sur y de la serie del Gran Norte son tan famosas como sus novelas más conocidas.

Los vagabundos y otros cuentos

Coleccion de cinco relatos breves de Jack London.

En 'Los vagabundos y otros cuentos' se reúnen seis relatos de Jack London. No está comentado el primero de todos, 'Los vagabundos', sí los restantes.

El idolo rojo. Jack London, que como se ha mencionado seguramente fuese conocido por todos por esas peliculas del colmillo blanco y buscadores de oro en Alaska, fue un fantastico narrador de otro mundo: el de los mares del sur.

Nativos de las Islas Salomon Los mares del sur que describe Jack London no eran esos mundos paradisiacos que vemos en las oficinas de turismo. El mundo de los mares del sur, debido sobre todo a que Jack London los conocio en persona (al igual que las tierras del norte donde fue otro buscador de oro) era un mundo salvaje, donde la selva desprende olores nauseabundos, los mosquitos y moscas no dan tregua, las enfermedades, la crueldad de los nativos ... y en este relato que nos trata, nativos antropofagos, es decir, canibales.

En este relato un naturalista desembarca de un barco negrero en una playa de las Islas Salomon (Conjunto de islas de Melanesia, Oceania, para entendernos, rozando Australia) acompañado de su ayudante negro, y se adentra en la selva tras un sonido que proviene de su interior. Sin embargo, tras unos pocos pasos, los canibales degollan a su sirviente y a él un tomahawk lanzado por un nativo le amputa dos dedos de la mano. Aun asi, logra huir pero es perseguido por los canibales de las Islas Salomon. Pasa la noche oculto en la selva, donde es presa de miles de mosquitos que le dejan su cuerpo hinchado y cargado de veneno mientras su mano sangrienta es presa de avidas moscas.

Tras deambular semi inconsciente por la selva, entre delirios y visiones pesadillescas reales, una nativa, Balatta, se lo encuentra semi muerto y lo cuida. Tras esto, el naturalista se queda en el poblado de Balatta. El brujo de la aldea, en su choza oscura como la noche, "cura" cabezas humanas sobre el fuego con gran esmero. El humo denso y negro va a parar al techo, adornado con cabezas humanas. Pero el deseo del naturalista es saber de donde proviene ese maravilloso sonido que proviene de algun lugar de la selva y que le hizo adentrarse en ella. Sin embargo, ningun nativo responde a sus preguntas. Parece tema tabu. Su obsesion sera el descubrirlo, y usara a Balatta para ello.

Aventureros Como Argos en los tiempos heroicos. En este caso, el anciano Tarwater, antiguo buscador de oro, decide viajar a Klondike (Alaska) para conseguir trescientos mil dolares en oro para poder recuperar sus tierras, perdidas debidas a su mala administracion.

La familia al enterarse lo toma por loco, pero el no hace caso y a sus setenta años emprende el camino. Se une a un grupo de cuatro aventureros mas, debido sobre todo a lo buen cocinero que es, y emprende la busqueda hacia el oro de Alaska.

Relato apasionante de Jack London, la camaderia y rencillas entre los buscadores de oros, la lucha del hombre contra la naturaleza e interesante mirada hacia el ser profundo que el hombre guarda en su interior, todo en pocas paginas.

Hawaiana. Un pequeño cuento que con un estilo amable y sereno, Jack London narra la partida de Hawaii de un senador americano y su hija adolescente. En el barco, despidiendose de los hawaianos, la hija se da cuenta de que se ha enamorado de un mestizo de la isla. Este es el problema: el joven es mestizo y su padre nunca aceptaria esa relacion. Las sensaciones de la joven al descubrir que esta enamorada son de una prosa exquisita. Triste.

La pillastrona. Aqui Jack London mezcla un poco el humor. Un joven conoce a un aventurero que le cuenta una historia increible. No esta mal, aunque tampoco es nada del otro mundo.

El chinito de Honolulu. Un chino ha logrado una inmensa fortuna gracias a sus negocios en Honolulu. Tiene 15 hijos y mucho dinero, pero teme que su familia algun dia le considere loco y le quite su fortuna. Con algo de humor y mucha serenidad oriental, es un relato agradable, sin entrar en mas profundidades. De todas formas no me convencio ese final y si Jack London pretendia con ello que el lector tuviera mas simpatia por el chinito, y riera su "gracia", conmigo no lo logro. Toda la simpatia que se sentia por el chino durante el relato, lo fastidia ese final.

Falta por comentar un relato de los que componen esta edicion de Jack London , y es ’Los vagabundos’, relato que abre y da nombre al libro y comenzé a leer pero por algun motivo no me convencio en absoluto.

Cuentos de los mares del sur

Coleccion de cinco relatos breves de Jack London.

La casa de Mapuhi. En una isla de Hawaii un nativo encuentra una perla, y varios posibles compradores van a verla con intencion de comprarsela. El nativo lo "unico" que quiere a cambio es una casa totalmente amueblada. Su mujer y su suegra no quieren otra cosa tambien, pero un huracan cae sobre la isla. Luego solo queda la supervivencia. Jack London consigue aquí un relato soberbio, una muestra de que la lucha por la supervivencia en esas tierras es algo casi cotidiano a pesar de ser tan paradisiaco lugar.

El diente de ballena. Un misionero cristiano emprende su cruzada particular: convertir al cristianismo a todos los nativos que vivan en las islas Fidji. Los nativos son antropofagos, pero a pesar de eso, algunos se han convertido ya. Pero quedan otros viviendo en lo mas recondito de la selva. El misionero ira en su busca para, segun el, "salvarles del infierno".

¿Queda mal repetir la misma expresion? Pues aunque quede mal, este relato es ¡soberbio! ¿Se le puede catalogar a un relato de obra maestra? Si es asi, este lo es. Un breve relato, como todos los que componen esta coleccion de 'Cuentos de los mares del sur' sin desperdicio alguno: los nativos antropofagos, el hambre que sienten ante la carne humana, el deseo del misionero, creyendose enviado de Dios, por convertirlos a una religion que los nativos consideran absurda, con bastante sentido comun aun viniendo de un nativo.

Mauki. Otra obra maestra de los relatos. Un relato miserable sobre la vida de un joven nativo del archipielago Salomon. Desde joven esclavo de otros nativos y luego del hombre blanco. Tras intentar escapar varias veces de esa esclavitud, lo destinan a una isla gobernada por un hombre blanco ruin, asesino y cruel. Sufre torturas un dia tras otro mientras espera la hora de su venganza.

Impresionante la forma en que Jack London describe esta aventura. La miseria de los mares del sur en estado puro. Con descripciones literarias al mas puro estilo gore que haran las delicias a los aficionados a ese genero cinematografico. Y eso que ese genero aun no se habia inventado.

Yah! Yah! Yah!. Un hombre blanco holandes y alcoholico, gobierna una isla con mano de hierro. Su invitado, otro hombre blanco, se extraña de que los nativos acepten mansamente tanta tirania. Un dia le pregunta a un nativo la causa.

Relato donde se nos muestra que ambos bandos, el hombre blanco anglosajon y los nativos, son iguales de crueles, pero el hombre blanco tiene ventaja: sus armas son mas poderosas.

El idolatra. Historia de un hombre blanco y la amistad con un nativo. Tras ser los unicos supervivientes de un huracan, se hacen hermanos de palabra, intercambian sus nombres (costumbre nativa) y el nativo y el hombre blanco se hermanan asi hasta la muerte.

Este fue el primer relato que lei de Jack London sobre los mares del sur, y me dejo impresionado. Aun a pesar de tener cierto tufillo racista (cosa muy comun en Jack London) pues se nos muestra que el nativo, aun a pesar de considerarse hermano del hombre blanco sigue actuando como un esclavo y es el quien verdaderamente le sirve y ademas llamandole "amo", tiene descripciones antologicas, como la lucha con los tiburones, la escena de un naufragio tras un terrible huracan, puramente visual y sopresiva con un naufrago desnudo en alta mar vestido solo con sus zapatos peleando con el nativo por la posesion de una tabla objeto imprescindible para poder sobrevivir, descripciones de como actuaban los negreros...

Quizas lo menos relevante (y contradictoriamente es el leit motiv del relato) sea esa amistad del hombre blanco protagonista con el nativo, quien se pone (y voluntariamente) en un plano inferior a su hermano blanco. Nos guste o no, antes la sociedad dividía los grupos y las culturas de forma drástica, dividiéndose en blancos y negros, y se mantenía un status quo que el tiempo, afortunadamente, cambió. Jack London, como hombre de su época, seguía ese status quo sin más historias. Pero aun asi, este relato, sin ser de los mejores, logra escenas maestras describiendo la supervivencia ante un mundo hostil, el de los mares del sur.

Es curiosa esta relacion: la hostilidad de un mundo visualmente paradisiaco. Pero aqui todo es salvaje, y el simple hecho de pescar, puede convertirse en una odisea: si el anzuelo se atasca en los corales que inundan el mar, la unica forma de soltar ese anzuelo es tirarse al mar y bucear... en agua peligrosa, repleta de tiburones y otros peligros. Es la lucha diaria para sobrevivir.

Nuevos cuentos de los mares del sur

Brevemente dos relatos más, 'Las terribles Salomon' y 'El inevitable blanco', incluidos dentro del librito (por tamaño no por calidad) de Jack London titulado 'Nuevos cuentos de los mares del sur', que contiene solo dos relatos breves mas, 'La casta de MacCoy' y 'El "sheriff" de Kona' que no comentare o supongo que otro dia.

Las terribles Salomon es un relato desternillante. Un joven turista, Bertie, viaja a las Islas Salomon (al lado de Australia) a vivir unas cuantas semanas de aventura. Unas islas donde los nativos, por ejemplo y entre otras cosas, hacen una especie de loteria aportando un fondo comun, que se lo llevara aquel nativo que traiga la mejor cabeza de hombre blanco con la que adornar sus chozas.

Nativos de las islas Salomon El joven Bertie se encuentra con un verdadero veterano en cuanto a aventuras, el capitan Malu, que convence a sus empleados de que hagan sentir al joven la "realidad" salvaje de las islas.

El joven, invitado en uno de los barcos del capitan, y luego alojado en una plantacion propiedad tambien del capitan Malu, va reviviendo esa salvaje naturaleza de las islas Salomon... bajo las mentiras de todos los que le rodean, que le hacen ver posibles amotinamientos, posibles ataques imprevistos de esos negros coleccionistas de cabezas de blancos, asesinatos... Es una advertencia de Jack London de que para sobrevivir en estas islas, hay que dejar a un lado la imaginacion. Y una mente imaginativa como la del joven Bertie es dañina para la salud.

Tiene muchas cosas memorables, pero me quedo con la parte en que, falsamente, ha sido envenenado tras comer una tortilla cocinada por un negro, y le dicen que la solucion para contrarrestar el veneno es ¡¡con Ginebra!! Es tal la borrachera que termina cojiendo, que sufre la mayor pesadilla etilica de la historia, completamente aterrorizado creyendo que se iba a morir. Este relato es increible. No tiene desperdicio.

El inevitable blanco. Aqui Jack London deja de lado el sentido del humor tan grandioso del relato anterior, aunque se incluyan algunas notas humoristicas (como la de ese hombre incapaz de entender los minimos conocimientos maritimos) y se entra de lleno en la cuestion de la superioridad del hombre blanco (segun Jack London, claro) sobre el nativo salvaje. Un negrero, para explicar esta teoria, cuenta su historia personal.

Dejando aparte el tema del racismo, que por otro lado formaba parte, aunque a veces de forma ambigua y contradictoria, en Jack London, el relato es sanguinolento. Uno de los relatos mas salvajes que he podido leer de este escritor. La idea central es que al nativo no se le puede entender, sino dominar. Y se le domina siendo cruel. Pero aqui salen todos perdiendo, y ambos, el nativo y el hombre blanco, son igual de crueles. Sin embargo, parece ser que el hombre blanco es mas tenaz en su crueldad y sobre todo, y de nuevo, tiene las armas de fuego y la practica de su uso. Y en cuanto al nativo, su mayor obsesion es coleccionar cabezas de blancos y el kai-kai, es decir, comerse a los blancos.

Cabezas, cabezas, cabezas... El mundo se reduce a cortar cabezas. Terribles descripciones pictoricas las que hace Jack London de las carnicerias entre blancos y negros, puramente visual donde el ojo ve, en vez de leer, e incluso se puede sentir el sol cayendo en la cubierta del buque, oler la sangre, el rodar de cabezas, los disparos, los gritos, la quemazon del sol en la piel bajo ese sol abrasador.


Bibliografia utilizada para la biografía y los resúmenes de sus cuentos:
Los vagabundos y otros cuentos, Jack London, Edimat Libros, Clásicos de siempre, 1999.
Cuentos de los mares del sur, Jack London, Edimat Libros, Clásicos de siempre, 1999.
Nuevos cuentos de los mares del sur, Jack London, Edimat Libros, Clásicos de siempre, 2000.


El castillo Vogelod